Archivo | experiencias RSS feed for this section

yo y el abandono

19 Jun

Soy madre de un niño. Un niño de 5 años que hace tiempo que no tiene suficiente con “no pudieron cuidar bien de ti y te buscaron otra familia”. Un niño que fantasea con que se pueda encontrar lo que no sabemos buscándolo en google porque allí se encuentran todas las respuestas a los que no sabemos. Un niño que sabe quien es su mamá y su familia, un niño vinculado, pero que imagina cómo es su madre, cómo es su padre…. sí, biológicos pero sus padres también, sin otros adjetivos detrás.

Soy bisnieta de una persona adoptada. Adoptada pero sobretodo abandonada. Una persona reabandonada después de una adopción que no era una adopción. Una persona que abandonó después a sus hijos cuando estos aún la necesitaban. Una persona que no se vinculó a su vida ya que no era la que quería vivir. Soy nieta de una persona abandonada con una peculiar forma de entender lo que es el amor maternal.

Soy prima de una persona adoptada. Una adopción fracasada. Una persona que ha desaparecido ya que no pudo soportar el dolor que le causaron. Una persona a quien se le negaron sus orígenes y a quien se pretendió borrar su pasado. Una persona víctima del desconocimiento. Una persona adoptada en una situación que ahora se considera de riesgo para el éxito de la adopción por una familia sin ningún conocimiento y muy mal asesorada por personas con muy buena fe. Una persona a quien se rompió lo único que le quedaba de su familia de origen, la foto de sus padres, y que por mucho que pasaran los años no hubo nada que le hiciera olvidarlo.

Soy amiga de una persona adoptada. Fui adolescente con él, viví junto a él y con la misma perplejidad el momento de la revelación. Lloré junto a él durante esos días de nuestra adolescencia el miedo a no ser quien creía que era. Y esos días yo también busqué en casa fotos de mi madre embarazada y dudé, dudé de todo.

Hasta que no he sido madre (adoptiva) no he sido consciente de lo mucho que ha influido en mi vida, en mi familia, el abandono.


_________________________________________

Tambien puede interesarte:

mi primera kafala

14 Sep

Este artículo lo escribí para la revista Niños de Hoy en un número de hace un año en el que trataron sobre la kafala en Marruecos.

Al Fatiha es la oración de apertura del Corán, dice algo así como guíame por el camino recto… me parece simbólico. En ir de la crèche al juzgado tardaba lo que en recitar mentalmente una vez esta oración, a veces en un día la recitaba 10 veces, ida y vuelta del juzgado.


Cuando empecé con el proceso de adopción tenía preferencia por adoptar en un país africano porque había estado allí trabajando y me sentía vinculada especialmente a este continente. Tuve que ir descartando países por no cumplir los requisitos que exigían y finalmente que quedaron dos, Etiopia y Marruecos. Para decidirme decidí visitar las distintas ECAI, incluso plantearme países en otros continentes si es que me parecían mejor opción. De todos los países en los que podía adoptar el único que conocía y había visitado era Marruecos.


Asistí a una reunión en la asociación IMA donde dos madres que ya habían hecho una kafala nos explicaron el proceso y fue después de esta explicación que me decidí por Marruecos. Como supongo que le pasará a mucha gente me daba miedo tener que tramitar el proceso yo sola, pero por otra parte me encantó como hablaron de su proceso de adopción, de los niños y las crèches (los centros donde se encuentran los menores de 6 años), y me gustaba poder controlar el proceso tan de cerca.


Cuando por fin tuve el Ci las informaciones sobre los procesos en Marruecos eran bastante desalentadoras, no asignaban niños en las ciudades donde se había dirigido la mayoría de familias, había familias estancadas en medio del proceso sin saber cómo terminaría… así que esperé.


Esperé y desesperé un poco, hasta que decidí intentar contactar con nuevas ciudades para ver las posibilidades. Así fue como por casualidad encontré a mi hijo.


Mi madre y yo llegamos a Marruecos después de un primer contacto telefónico y no conocíamos nada de la ciudad en la que estábamos, eran solo las 7 de la tarde y salimos a comprar agua y dar un paseo. A los dos pasos nos encontramos frente a la puerta de la crèche y pensé que mi niño seguramente estaba ya allí dentro. En ese momento hablamos que el proceso podía durar un poco ya que no conocíamos ningún antecedente de kafala en ese juzgado pero que una vez empezado, ese sería el niño y no lo podría dejar.


Por la mañana, ya dentro con la asistente social y después de hablar un rato me dijeron que había solo un niño que podía ser kafalado, y me preguntaron si quería verlo. Casi antes de poder decir que si me lo pusieron en brazos. Era un bebe muy pequeño, mucho más de lo que me había imaginado que sería y temblaba. No me atrevía a mirarlo. Entonces mi madre le dijo: ¡Qué ojos tan bonitos que tienes! Y entonces levantó la cabeza y me miró… y si… tenía unos ojos preciosos, enormes y negros.


El camino no fue nada recto.


Desde esa mañana de la asignación hasta que me dieron su kafala y pudimos empezar a tramitar el pasaporte y el visado para llegar a casa pasaron 18 meses.


No podría explicar la causa exacta de que el proceso se alargara tanto, fueron muchas cosas. Por una parte los extranjeros que habían realizado una kafala en ese juzgado no hacían los seguimientos requeridos por el juez, por otra parte el hecho de ser monoparental tampoco ayudó mucho ya que era el primer caso que se daba en el juzgado y siempre me sorprendía algún puente o vacaciones… tampoco ayudó que los papeles del niño se perdieran en el juzgado y aparecieran meses después en la carpeta de otro niño. Fue duro, fue difícil, muchos viajes a Marruecos, mucha desesperación, pero aprendí muchas cosas.


No esperaba cuando empecé que el proceso fuera a ser así, que debería hacer yo todos los papeles, incluso redactarme mis propias demandas y recursos (con la inestimable ayuda del escribano público), ni tenía ni idea que llegaría a moverme por un juzgado marroquí con la seguridad que llegué a hacerlo (yo, que me perdía en mi propia ciudad), no tenía ni idea de las preguntas que llegarían a hacerme, ni sabía las muchas cosas que viviría en la crèche, , ni las personas que llegaría a conocer, ni cómo podía cambiarte un proceso así y afectar a un niño tan pequeño. Cuando empecé, no tenía ni idea de nada.


Mi hijo a veces me recibía con besos y una sonrisa, otras veces enfadado, otras me pegaba y luego me abrazaba y se ponía a llorar. Cuando me iba me buscaba detrás de todas las puertas de la crèche y se quedaba sentado en una esquina sin querer hablar con nadie. Un día que llegué me dijo su primera palabra, se acercó al verme en la puerta, me señaló y dijo: ¿titi? (¿te sientas?).


Cuando empezó agosto y el juez se fue de vacaciones perdí la esperanza de llegar a obtener la kafala, me volví a casa y me despedí de todo el mundo.


Pero volví al cabo de un mes otra vez e hice el interrogatorio con la policía (dos días seguidos…) porque las entrevistas que había hecho antes con las otras autoridades no habían sido suficientes y el juez dijo que firmaría. Y un lunes por la mañana cogió la hoja verde de un montón, la firmó y salió del despacho para dársela a su secretario. Cuando entré en la crèche con la copia de la sentencia en la mano se la leyeron todas las cuidadoras y empezaron a gritar yu-yu. Esa noche lo celebramos comiendo harira y dulces con ellas mientras todos los niños dormían.


El día siguiente salimos de la crèche y mi hijo durmió una siesta de 4 horas en la cama del hotel. A partir de aquí la logística fue un poco más complicada, era Ramadán y todos los restaurantes estaban cerrados hasta la puesta del sol, coordinar las mega-siestas con los horarios del juzgado para conseguir los documentos para el pasaporte era complicado y yo estaba agotada del proceso, así que el trámite lo terminó un abogado.


Finalmente un viernes de mi segundo Ramadán en Marruecos, a las 4,30h de la tarde, conseguí el pasaporte de mi hijo. Estábamos sentados en un banco delante de la ventanilla del funcionario esperando a ver si ese día nos podía hacer el pasaporte y entonces le llamaron, me miró y me dijo: El Gobernador quiere verte. Subimos y subimos escaleras hasta llegar a su despacho. Solo quería saber cómo eras, me tengo que asegurar que no lo quieras para algo malo – cogió al niño en brazos y lo levantó en el aire – a la chance!. Y firmó el pasaporte.


Y salimos del edificio con un sol enorme de setiembre que empezaba a bajar del cielo y fue como un final de película en tecnicolor.


Bueno, evidentemente no fue el final de los trámites, también tuvimos problemas con el visado de entrada en España, por algún problema denegaron la primera petición de visado y lo que debería haber tardado 4 días tardó 21… pero llegamos a casa en octubre.


Hemos hecho los seguimientos en el Consulado que ha pedido el juez desde Marruecos. De forma más informal envío fotos a la crèche y mantengo correspondencia con la asistente social. No me gustaría que ninguna familia más, ni ningún niño, tuviera problemas porque yo no hago los seguimientos… tampoco me gustaría que pensaran que me lo llevé para hacerle algo malo.

_________________________________________

Tambien puede interesarte:

niños de hoy

cosas que no entiendo

11 Abr

Hay cosas que no entiendo. Hay cosas en general en al vida que no entiendo pero hay cosas relacionadas con la kafala, después de 5 años de utilizar mis momentos “ducha” y mis horas de insomnio para pensar, que NO ENTIENDO.

Cuando terminé mi primera kafala cambiaron al director del centro, una de las cuidadoras pasó a ser la nueva directora pero duró poco ya que se casó y se fue a vivir a Bélgica. Este mes he coincidido con ella en una visita que ha hecho al centro, muy emotiva todo hay que decirlo ya que se ha rencontrado con los niños que cuidaba. Cuando me vio me vino a saludar y me preguntó cómo había conseguido sacar a mi hijo de Marruecos ya que una familia amiga suya que hizo un kafala en 2010 en el centro tenían al niño hacía dos años en Marruecos en casa de unos familiares. Me dijo que habían hecho la kafala ellos sin abogado y que una vez tuvieron la kafala el consulado de Bélgica no les hizo el pasaporte (evidentemente) y que en Marruecos no sabían qué tenían que hacer para conseguir el pasaporte y que luego les dieran el visado. Que habían consultado a un abogado y les había dicho que tenían que repetir todo el proceso de kafala pero que básicamente no lo habían hecho porque venían solo el mes de vacaciones y pasaba muy rápido y no habían tenido tiempo en estos dos años de hacerlo.

¿Qué no entiendo? Pues no entiendo muchas cosas, no entiendo que los jueces sabiendo (porque no es la primera vez, todos los niños que han salido del centro hacia Francia o Bélgica se han pasado un par de años esperando en Marruecos para poder tener visado) que sin el CI de cada país los niños no pueden salir de Marruecos sigan dando las kafalas, por mucho que este documento no sea vinculante. Tampoco entiendo que sabiendo que el crio va a necesitar pasaporte nadie informe a las familias. No entiendo que sigan dando las kafalas sabiendo que la familia se va a ir dejando el niño a cargo de alguien que no es su kafil cosa que está bastante clara en la ley que no se puede hacer.

Evidentemente no entiendo que una familia no encuentre el tiempo para hacer los papeles al niño que representa que es su hijo o por lo menos se han comprometido a tratarlo como a un hijo… no sé yo que familia dejaría dos años a su hijo en el hospital porque no han tenido tiempo de hacerle el alta del parto.

Evidentemente también me ofrecí a informales del procedimiento que había seguido, la documentación que necesitaban y que como mucho les iba a llevar 15 días obtener este documento y seguramente el pasaporte… sobre el visado ya no les podía informar porque eso dependía se su país. Evidentemente casi 2 meses después aún no me han escrito para preguntar.

Con mi hijo estuvo una niña los 2 años, cuando llegué ya estaba asignada y cuando me fui seguía asignada y sin papeles, la familia francesa solo había ido una vez ya que confiaba en su abogada y en ese viaje después de dos años de la asignación (por foto) se dieron cuenta que la niña no tenía aún ningún papel. Se que finalmente la niña se fue del centro con esta familia… en dirección a Casablanca con unos familiares porque no tenían la documentación para obtener el visado (o sea… el “agrement” que le llaman los franceses… 3 años después de la asignación).

En un foro una familia francesa explicaba que sacaron a su hijo de Marruecos por la frontera española, sin papeles, y que nadie les dijo nada. Una española me comentó una vez que coincidió con una monoparental francesa durante su kafala que como no podía conseguir el visado pensaba sacar a la niña de esta manera y pidió a la enfermera del centro que le diera alguna pastilla “para que la niña no llorara” ya que la pensaba esconder en el maletero o algo por el estilo.

Pues no, no entiendo a los jueces ni entiendo a algunas familias.

Pero en este viaje también he constatado que, gracias a nuestro gobierno y esta manía que les ha entrado últimamente a las comunidades de enviar los documentos por valija diplomática, en algunos casos el CI y el psicosocial está llegando a Marruecos meses después de la kafala y cuando el niño ya está en España.

También ha habido familias españolas que han empezado una kafala sin CI no íbamos a ser menos, y luego se les ha denegado (o se ha retrasado mucho más de lo esperado) y el niño ha tenido que esperar años en un centro hasta que sus padres consiguieran el CI por vía judicial.

Y también ha habido españoles que han decidido que esperar el visado era perder el tiempo. No hace tanto un padre explicaba en un foro, a modo de anécdota divertida, que como se le acababa el permiso en el trabajo decidieron montar a los niños en el coche y pasar la frontera sin pasaporte ni visado… y pasaron.

Una vez me comentó una mujer que estaba tramitando una kafala que ya se la habían dado pero que no le iba bien ir a Marruecos para la remise ya que venía Navidad y que se iba a esperar un par de meses… eso me lo dijo mientras yo llevaba ya más de un año sin poder llevarme a mi hijo, no por falta de tiempo ni de ganas.

Responsables irresponsables.
_________________________________________

la historia de A

27 Feb

Estaba muy cansada de mis aventuras marroquíes durante uno de los días de fiesta, llovía, y mi peque estaba en la cuna… no apetecía hacer mucha cosa así que me quedé en el sofá de la sala de juegos hablando con dos de los chicos mayores. Me gusta hablar con ellos .

Conozco a A. hace casi 4 años, entonces él debía tener 10 y solía venir muy a menudo a la sala de los bebes a jugar con ellos y a dar biberones y papillas. Le gustan mucho los niños y tiene mucha paciencia. También le gusta mucho hablar con la gente que se acerca al centro, le gusta saber cosas y preguntar.

Cuando estaba terminando la kafala de mi hijo mayor durante el Ramadán A. me dijo que después de las fiestas se iría a pasar un tiempo con su familia, que estaba muy lejos y por eso no podía ir mucho pero que a veces les visitaba… no supe qué creer .

A. está en el centro desde bastante pequeño y vive en una de las casas de mayores, unas casas donde conviven 6 o 7 niños de distintas edades con dos “madres-cuidadoras” que se turnan cada 24 horas. Dice que se llama Messi de apellido, aunque no es cierto yo le llamo por ese nombre.

Esa tarde mientras pensaba si salía bajo la lluvia o me esperaba a que dejara de llover, A. me contó que le habían kafalado y que había ido a vivir con su nueva familia, muy lejos (me dijo la ciudad y realmente era muy lejos) y que estuvo con ellos 2 meses de vacaciones pero le dijeron que debía olvidar toda su vida anterior, debía olvidar la casa donde había vivido toda su infancia, sus madres-cuidadoras, sus compañeros-hermanos… le dijeron que no podía llamarlos por teléfono, ni podría contactar por internet, que no podría visitarlos nunca más…

¿Qué extraños mecanismos mentales llevan a una familia a pretender que su hijo adoptado, y ya mayor, olvide todo de su vida anterior?

Seguramente hubo más cosas que fallaron. Principalmente las expectativas de ambos lados. A. quería una madre, una madre que lo quisiera y lo cuidara de forma incondicional. A sus kafils les falló seguramente la formación, que en Marruecos es nula y en España si tienes algún problema tampoco es suficiente muchas veces,  y la motivación, querían recoger a un niño desafortunado, hacer una buena obra, un niño abandonado por sus padres, un hijo del pecado, y esperaban gratitud eterna.

A. decidió volver al centro y se volvió. Con 12 años cogió una autobús y se volvió al centro. El juez le dijo que como era ya mayor podía decir qué quería hacer y que como ya había vivido en el centro si quería podía volver allí.

Sigue allí y, aunque le sigue gustando hablar con la gente que se acerca al centro, no le veo ya esa mirada de entre esperanza, nerviosismo y envidia cuando se acerca una familia para kafalar a uno de los pequeños… ¿resignación? yo lo veo relajado, tranquilo, lleno de planes de futuro, responsable, quizás demasiado maduro en algunas cosas y un poco infantil en otras…
_________________________________________

Tambien puede interesarte:

¿me llevo el portátil?

25 Feb

No sé si llevarme el portátil.

Hace 4 años me llevaba el portátil en cada uno de los viajes, lo necesitaba para trabajar, eso supuso (después de los 12 primeros viajes y todas las estaciones del año) que se fundiera la placa y quedara hecho una piltrafa.

Básicamente lo usaba para trabajar un poco si salía una cosa urgente y bajarme las fotos de la cámara cada noche y organizarlas (y remirarlas). En el hotel no había internet, ni en ningún sitio… abría el menú del wifi y nada, nada de nada, el silencio absoluto. Para conectarme a internet iba al ciber y desde allí mandaba el trabajo o las fotografías a al familia, cuando no se habían fundido los ordenadores por el calor (o cuando no era yo misma la que me fundía).

En estos dos últimos viajes he visto que la cosa ha cambiado un poco, no me he llevado el ordenador pero he encontrado gente el nuestro restaurante preferido con los portátiles conectados así que eso me da esperanza de encontrar una red wifi a la que conectarme… aunque para conectarme a internet y contestar mails no hace falta que me lleve el ordenador, para eso ya tengo el smartphone. Esta vez no creo que tenga tiempo de trabajar, con un niño y otro en camino

Con las cosas en las que tengo que pensar y mi único problema es saber si me llevo el portátil o no…

_________________________________________

Tambien puede interesarte:

decidir I

segunda kafala

19 Feb

He empezado a tramitar mi segunda kafala en Marruecos.

Empecé hace algo más de un año y abrí un expediente para adopción nacional, después de las dificultades de la primera kafala no me veia con fuerzas de empezar otra y arrastrar conmigo a mi hijo. Pero, durante el proceso de la idoneidad y después de una interrupción por causas ajenas a mi voluntad, la idea de volver a hacer una kafala empezó a parecerme no tan descabellada, así que abrí expediente para internacional, para kafala.

 

Tengo el informe favorable desde antes de las vacaciones de verano pero antes de nuestro viaje a Marruecos (en septiembre) no me había llegado aún la idoneidad, así que llamé al ICA y me dijeron que estaba pendiente de pasar la comisión. El día antes de irnos a Marruecos pasó la comisión y fuimos a buscar el CI, mi hijo y yo, al salir de la escuela al mediodía.

Al día siguiente llegamos a Marruecos y ese día tuve en mis brazos al que espero sea mi segundo hijo, aunque en esos momentos no sabía que iba a ser él.
_________________________________________

Tambien puede interesarte:

niños mayores (experiencia)
hoy hace un año de la firma del juez (experiencias)
hoy hace un año, en marruecos (experiencias)
salud y kafala, 3 años después (experiencias)
decidir I

medir las cosas, poner la escala justa

20 Nov

Comenta madre de Marte en otro post que la gente tiende a pensar que las cosas le van a ir bien, que le van a ir mejor que a las otras familias, que van a hacerlo mejor, que van a ser más inteligentes, que van a tener más suerte.

 

A mi me parece que pensar eso es una tendencia normal, me refiero a pensar que las cosas van a ir bien y no al revés, pensar que te va a salir todo mal. Empezar una kafala pensando que todo te va a salir mal me parece un mal principio.

 

Sin embargo también pienso que es importante saber que es prácticamente imposible que todo salga bien a la primera. Es importante saberlo y asumirlo, sino luego uno se desmoraliza al primer contratiempo o ve confabulaciones dónde no las hay. Para los trámites hay unos plazos normales y si son de hasta 15 días, pueden tardar 15 días y entra dentro de la normalidad.

 

Creo que las cosas se deben poner en la escala justa y no mayoralas más de los que son. Es verdad que qué se retrase un papel es un contratiempo, es un rollo, puede ser angustiante, puede ser el remate a un proceso agotador… pero si tiene solución, si solo es esperar unos días más, es un contratiempo.

He conocido y escuchado a muchas familias quejarse que el visado les tardó una semana, eso es un plazo normal, o que tuvieron que esperar 3 meses al acta de abandono, también es un plazo normal, incluso 6 meses es un plazo normal…. El tiempo es más del deseado pero sigue estando dentro de los plazos normales.

 

A veces los papeles tardan más de lo que sería el plazo habitual, teniendo en cuenta que el plazo habitual puede ser distinto en cada ciudad. A veces los papeles se pierden y se tienen que repetir. Es un contratiempo, es peor que qué un papel se haga dentro del plazo pero ese plazo sea más largo del que esperábamos. Evidentemente es desalentador y puede parecer los peor del mundo, pero no lo es.

 

El niño que se ha asignado puede a veces ser reclamado por la familia de origen o puede ser dado en kafala a una familia marroquí. Realmente es un palo para quien se consideraba su padre o madre, y sobre todo si se ha tenido contacto con el niño. Esto quizás ya no sería un contratiempo, requeriría probablemente un duelo (no sé si para todas las familias) antes de poder empezar de nuevo, pero el niño iba a estar con una familia que lo querría y cuidaría.

 

Puede pasar también que el juez deniegue al kafala, se puede presentar recurso que puede ser también denegado, y después de mucho tiempo y finalizados ya todos los recursos posibles, puede que el niño nunca sea nuestro hijo. Eso tampoco es un contratiempo, eso es un problema sobre todo cuando se sabe que ese menor no va a poder tener una familia ya que no volverá con su familia biológica ni tampoco tendrá la opción de ser kafalado por una familia marroquí (por edad, por motivos de salud). Muchos centros en Marruecos están muy bien, y los niños pueden estar allí hasta la mayoría de edad… pero todos los niños deberían poder crecer en una familia.

 

Creo que también requeriría un duelo y quizás sería muy difícil para la familia poder plantearse empezar otro proceso. No estamos hablando de un niño que se ha visto en foto (al que muchos padres adoptivos ya se sienten vinculados) sino a un niño real, con el que se ha convivido, con el que se ha jugado y al que se quiere.

 

También puede pasar que durante el proceso de kafala el menor con el que te has vinculado y al que consideras tu hijo muera. Como en el caso anterior es probable que la escala de “problemas con la kafala” de estas familias diste mucho de las que han esperado 15 días el visado (por poner un ejemplo, y no digo que no sea un rollo tener que esperar el visado).

 

Deberíamos poder ver nuestros pequeños problemas con la kafala en una escala más global y valorar estos contratiempos como lo que son… aunque si se unen uno detrás del otro acaben pareciendo un complot astral o algo así…
_________________________________________