la letra escarlata

8 Sep

Dice Hester de su hija Pearl en la Letra escarlata (lo he traducido yo y cómo sabréis los que me leáis tampoco es que brille demasiado por mi forma de escribir… quizás traducir se me de mejor pero es la primera vez que traduzco un texto así):


“… esa niña (como su madre comprobaba ya, no sin temor) no parecía adaptarse a nuestro mundo ni a sus condiciones normales de vida. Era rebelde en toda regla, y se habría dicho que la infracción que le había dado el origen se perpetuaba en la amalgama extraña y desordenada de su organismo intelectual. Hester solo podía explicarse ese caos de instintos maravillosos, de raras cualidades, de eminentes aptitudes, comparándola con el estado tumultuoso de su alma mientras llevaba en su vientre el fruto del crimen.”


Hay estudios de demuestran que el estrés durante el embarazo, por ejemplo el que sufren las mujeres por ejemplo bajo una fuerte presión en el trabajo o el entorno, o el rechazo a un embarazo no deseado, puede tener repercusiones importantes en el feto.


Una de las consecuencias del estrés materno intenso que se han detectado durante los últimos años es una mayor incidencia de partos prematuros y bajo peso al nacer. La hipótesis que manejan los distintos investigadores es que los niveles elevados de hormonas del estrés asociadas con la depresión y ansiedad, como el cortisol, pueden reducir el aporte sanguíneo a la placenta e inducir un parto prematuro.


La exposición a niveles elevados de estrés prenatal, sobre todo durante las primeras semanas de embarazo, puede influir negativamente en el desarrollo cerebral del feto, determinando alteraciones del desarrollo de las habilidades intelectuales y del lenguaje en el niño. Son más habituales también problemas emocionales o cognitivos (como riesgo de déficit de atención e hiperactividad, ansiedad, retraso en el desarrollo del lenguaje, problemas de lateralidad).


Cuando la madre tiene que hacer frente a importantes peligros (que le producen estrés intenso), el bebé es programado para nacer en un mundo lleno de peligros. El estado de hipervigilancia, caracterizado por rápidos cambios en la atención del niño, podría ser una respuesta adaptativa en un ambiente lleno de peligros. En nuestra cultura, donde se da gran importancia a la capacidad de concentración y atención, esta hipervigilancia no es necesaria y es vista como un problema, no como una ventaja.


El estrés no sólo afecta al sistema nervioso, sino también al cardiovascular, al hormonal y al inmune, algunos investigadores sospechan que que el estrés emocional severo (sobre todo durante el primer trimestre de gestación, cuando muchos órganos se están formando), podría también causar defectos congénitos por ejemplo el labio leporino, o cardiopatías.


PD: Por si alguien no lo sabe Pearl era fruto del pecado.

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