la historia de A

27 Feb

Estaba muy cansada de mis aventuras marroquíes durante uno de los días de fiesta, llovía, y mi peque estaba en la cuna… no apetecía hacer mucha cosa así que me quedé en el sofá de la sala de juegos hablando con dos de los chicos mayores. Me gusta hablar con ellos .

Conozco a A. hace casi 4 años, entonces él debía tener 10 y solía venir muy a menudo a la sala de los bebes a jugar con ellos y a dar biberones y papillas. Le gustan mucho los niños y tiene mucha paciencia. También le gusta mucho hablar con la gente que se acerca al centro, le gusta saber cosas y preguntar.

Cuando estaba terminando la kafala de mi hijo mayor durante el Ramadán A. me dijo que después de las fiestas se iría a pasar un tiempo con su familia, que estaba muy lejos y por eso no podía ir mucho pero que a veces les visitaba… no supe qué creer .

A. está en el centro desde bastante pequeño y vive en una de las casas de mayores, unas casas donde conviven 6 o 7 niños de distintas edades con dos “madres-cuidadoras” que se turnan cada 24 horas. Dice que se llama Messi de apellido, aunque no es cierto yo le llamo por ese nombre.

Esa tarde mientras pensaba si salía bajo la lluvia o me esperaba a que dejara de llover, A. me contó que le habían kafalado y que había ido a vivir con su nueva familia, muy lejos (me dijo la ciudad y realmente era muy lejos) y que estuvo con ellos 2 meses de vacaciones pero le dijeron que debía olvidar toda su vida anterior, debía olvidar la casa donde había vivido toda su infancia, sus madres-cuidadoras, sus compañeros-hermanos… le dijeron que no podía llamarlos por teléfono, ni podría contactar por internet, que no podría visitarlos nunca más…

¿Qué extraños mecanismos mentales llevan a una familia a pretender que su hijo adoptado, y ya mayor, olvide todo de su vida anterior?

Seguramente hubo más cosas que fallaron. Principalmente las expectativas de ambos lados. A. quería una madre, una madre que lo quisiera y lo cuidara de forma incondicional. A sus kafils les falló seguramente la formación, que en Marruecos es nula y en España si tienes algún problema tampoco es suficiente muchas veces,  y la motivación, querían recoger a un niño desafortunado, hacer una buena obra, un niño abandonado por sus padres, un hijo del pecado, y esperaban gratitud eterna.

A. decidió volver al centro y se volvió. Con 12 años cogió una autobús y se volvió al centro. El juez le dijo que como era ya mayor podía decir qué quería hacer y que como ya había vivido en el centro si quería podía volver allí.

Sigue allí y, aunque le sigue gustando hablar con la gente que se acerca al centro, no le veo ya esa mirada de entre esperanza, nerviosismo y envidia cuando se acerca una familia para kafalar a uno de los pequeños… ¿resignación? yo lo veo relajado, tranquilo, lleno de planes de futuro, responsable, quizás demasiado maduro en algunas cosas y un poco infantil en otras…
_________________________________________

Tambien puede interesarte:
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s