coli, coli, coli

13 Feb

Estaba sola en Marruecos, sin demasiadas cosas a hacer… bueno esto ya os lo he contado… iré directamente al grano.

Llegué a casa de Hassan después de haber hecho un buen desayuno en el Hotel, 3 o 4 vasitos de te tomados a sorbos pequeños, pan huntado con quesito, rodajas de tomate y aceitunas negras y un zumo de naranja, y después que dos mujeres enormes hicieran conmigo un sandwitch en la parte de atrás del taxi.

Hassan me dijo que se iba a al mezquita y me quedé con su madre y su esposa, enseguida sacaron el te y me tomé otros 3 o 4 vasitos sorbiendo despacito, entonces sacaron un bizcocho de almendras recién hecho y la madre de Hassan me dijo: coli, coli… yo tampoc me hago mucho de rogar en este aspecto así que me cogí un trozo (¡buenísimo!) y al terminar su madre volvió a insistir: coli, coli… y me comí otro trozo. Justo me terminaba ese trozo de bizcocho cuando llegó Hassan de la mezquita.

Entonces sacaron un tajine de cordero, hacía menos de un mes de la fiesta del Aïd y aún quedaba algunos trozos del cordero que habían sacrificado. Comí, eso si, me tubieron que sacar cubiertos porque fui incapaz de comer con las manos. La madre de Hassan insistía, coli, coli, mientras me ponía más trozos de carne en el plato. Era viernes y realmente me extrañó que un viernes comiéramos tajine, los viernes se suele comer cous-cous en todas las casas marroquíes.

Ya no podía más entre el bizcocho y el tajine, pero entonces la hermana de Hassan sacó el cous-cous de verduras y pollo con un vaso de leben para cad uno, coli, coli… ya me extrañaba a mi que fuera viernes y no comiéramos cous-cous. Y comí hasta que no pude más de verdad y le di las gracias a la madre de Hassan pero safi…. aún comí un poco de postre.

Y después de la comida, allá donde fueres haz lo que vieres así que me tumbé a ver la telenovela y me enganché… a las 3 que vimos. Os recomiendo Lalla Fatima, me reí mucho aunque no entendí nada.

Entonces salimos de paseo a visitar a la cuñada de Hassan, y más te y más dulces y bizcocho y tortilla y quesitos y coli, coli, coli. Me fijé que Hassan untaba trozos de pan en el aceite y como eso lo se hacer (he aprendido a hacer un huequecillo con el dedo gordo en el pan para coger la comida) empecé a untar el aceite sin que me cayera ni una gotita. Tenía un sabor fuerte y un poco picante, era aceite de argán. Para mi esto era ya una merienda cena pero al llegar a casa volvimos a comer cous-cous y fruta, coli, coli

Por la mañana desayuno, a lo mejor no os lo podéis creer pero por la mañana ya tenía un poco de hambre otra vez. Empezamos con un te con shiba y entonces (os vais a sorprender) sacaron una fideuá de cordero, si el tajine no lo pude comer con las manos menos al fideuá pero la madre de Hassan si la puede comer con las manos, coli, coli, coli… Una vez terminada la fideuá llegaron las cosas dulces, pan, mantequilla, mermelada, embutido tipo mortadela bastante típico (pero no de cerdo claro), quesitos… coli, coli, coli….

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