niños mayores (II)

24 Abr

Una experiencia

Cuando nos planteamos adoptar un niño ya teníamos claro que lo queríamos mayor. Razones, unas cuantas, pero la que marcaba la pauta era nuestra edad. No teníamos ninguna expectativa sobre razas o colores, solo Marruecos como destino. Llegar a Tánger fue una casualidad, caer en Assadaka otra y la cara iluminada de un niño de siete años que subía las escaleras de tres en tres para conocer a los que habían de ser sus padres, una bendición. No recordamos nada más, una repentina tormenta de arena se coló en nuestros ojos, anegándolos.

La adopción de un niño mayor tiene algunas particularidades, es cierto, pero hay que tener presente siempre que solo es un niño que busca unos padres.

Una de las “ventajas” de adoptar niños mayores, es que estos son conscientes de la situación. Saben de su abandono, saben que quieren tener unos padres, desean con locura una familia, no a alguien que cuide de ellos, eso lo tienen, quieren una familia, formar parte de ella.

Estábamos avisados por los psicólogos que nos hicieron el informe de idoneidad de que nuestro hijo haría pagar todos los abandonos sufridos a la parte femenina de la pareja. Y no se equivocaron nada, nada. Esto puede incluso adquirir forma de actitudes violentas contra ella, menosprecio. Tuvimos la suerte que entre permisos y vacaciones pudimos estar los tres juntos dos meses sin necesidad de llevarlo al cole. Creemos que eso es básico y nos ayudó a los tres a reconocernos como familia. La asunción definitiva de su rol llegó dos meses después, un día de esos con perreras continuas, comiendo, nos comenta enfadado que quiere volver a Marruecos. Su madre con pose tranquila le dice que muy bien, que el decide. El padre con la misma tranquilidad comenta que al día siguiente comprará el billete de avión, si le parece bien. El niño pregunta si nosotros iremos con él, le decimos que no, naturalmente. Se queda serio mirando fijamente a su plato un buen rato. Su madre insiste otra vez, tranquilamente, si quiere subir a preparar la maleta, le contesta él que no, que ya no quiere irse, le preguntamos ¿porque? Por qué allí no tengo mamá. Otra vez esa misteriosa e intermitente tormenta de arena que se cuela por nuestros ojos. A partir de ese momento, para siempre fue “mamá”.

El idioma no es un problema, en dos meses ya nos entendemos en catalán y en castellano a medias. A los seis meses domina los dos y muestra sus ganas de reconocimiento hablando con todo el vecindario, al que naturalmente esa fluidez y ese desparpajo, los tiene enamorados.

El cole es un asunto vital, no solo por las matemáticas. Una compañera de nuestro hijo que lo acogió en su regazo desde el primer día lo describió perfectamente. Le contó a su madre “Mama, al cole ha llegado un niño que no sabe nada de nada. La madre le responde educativa, que eso no era posible, debía saber escribir en otro idioma, otra manera de ver las mates, tal vez. Que no, que no es eso, es que no sabe que son los Reyes Magos, ni San Juan, ni Sant Jordi, ni Clan, ni el super 3.”

Es seguro que su nivel de madurez no tiene nada que ver con su edad, y eso ralentiza el aprendizaje, por tanto cuando más fáciles le pongamos las cosas, mucho mejor. No hay prisa, lo que no aprenda este año, ya lo hará el siguiente o el otro. Es muy importante mantener una buena comunicación con el tutor e intentar explicarles bien las necesidades de nuestro hijo. De todas maneras es mucho más importante aprender a ser “hijo” que todo el curriculum escolar. Es mucho más importante la relación con sus compañeros que aprobar o no un control.

Desde el primer día que aterrizamos en casa, hemos tenido la sensación que llevaba toda la vida con nosotros. Nunca se hizo extraño al lugar ni a las gentes, adoptó a su nueva casa rápidamente, supo el lugar de las cosas, que aún hoy nos sorprende localizando utensilios que a veces ni recordamos teníamos. Al principio le era muy difícil saber estar cuando venía a casa un amigo. Mostraba todas sus cartas una detrás de la otra, las buenas y las malas. A lomos de los celos quería que la velada fuera un infierno para el intruso. Pero tiene fácil arreglo, se avisa a los amigos (que para eso están y son) y se advierte al niño de quien va a venir, como es, etc y la velada se normalizará seguro. Dos años después esto ya no es necesario, la curiosidad sustituye a los celos.

Los primeros tiempos su nivel de frustración era bajísimo, una nimiedad nos llevaba a actitudes desafiantes, provocativas. Recordamos las lecciones del curso para el CI: no sabe expresar sus sentimientos y se comporta mal, le abandonaron una vez y tu volverás a hacerlo, qué más da si mi comportamiento es el adecuado, volverán a abandonarme. No hay más que ponerse el sayo de Santo Job, armarse de paciencia y negociar, hablarle, quererle. La respuesta es siempre positiva y devuelta con amor incondicional mil veces.

La “institucionalización” tiene también su miga. Sin hijos, estábamos acostumbrados a improvisar nuestra vida sin dar explicaciones a nadie. Eso a nuestro hijo, habituado a los ritmos del centro, comer, estudiar, jugar, dormir, comer, tal vez salir un poco el domingo, lo ponía en una situación angustiosa. Hay que explicarles bien y con el tiempo adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde, que va a ser de su vida, si vamos de vacaciones, si salimos un fin de semana, a quien veremos, etc. Hay que marcarle un plan y seguirlo, al menos durante un tiempo. Cuando se ha sentido seguro con nosotros, cambiar su situación vital ya no le angustia.

Cada niño es diferente y vendrá con heridas desconocidas que nos golpearan uno u otro día, seguro, pero nosotros solo podemos calificar la experiencia como extraordinaria y plena. Pensad siempre que hay “otros niños”, que tienen el mismo derecho a tener unos padres y que solo los prejuicios les impiden conseguir su sueño. En Assadaka hay 34 sueños.

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4 comentarios to “niños mayores (II)”

  1. alkafala 10 julio 2014 a 3:15 PM #

    Si estás interesada en la adopción de adopción de niños mayores de 6 años, en este momento en Marruecos ya no es posible tramitar una kafala desde España, puedes contactar con otras familias en el foro de yahoo adopcionmayores

  2. alkafala 9 junio 2014 a 7:15 PM #

    Mucha suerte en el proceso

  3. nira 9 junio 2014 a 6:40 PM #

    Quiero adoptar en Brasil y de primeras no me convencía el hecho de que los niños sean a partir de 5 años, y encima yo quiero adoptar a una pareja de hermanos… Pero leyendo estas historias son las que me devuelven la ilusión y la fe de que podré ser una buena madre.

  4. Teresa del Castillo 25 mayo 2011 a 8:59 AM #

    Felicidades papás! es una historia preciosa!
    Un abrazo
    tere

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